acto I
LA EPOPEYA
Protagonista: Pindaro
Antagonista: Democrito
Deuteroagonista: Urania
Coro.
URANIA:
Contadnos, ¡Oh Píndaro gentil!
vuestra odisea hispana
CORO:
¡Que lo cuente!
¡Que lo cuente!
PÍNDARO:
Larga relación, Urania,
es esta que me pedís
pues la epopeya de Hispania
no se cuenta, así, en un tris.
Años hace que salimos
de este puerto del Pireo;
pues aquí nos aburrimos,
fuimos a dar un garbeo.
Treinta días navegamos
por el Mediterranéo.
DEMÓCRITO:
Que dejamos hecho un asco
por aquello del mareo
PÍNDARO:
Un mes a caballo luego,
hasta el alto Pirineo
DEMÓCRITO: (señalándose la parte citada)
Y ¡hay que ver como llegó
nuestro pobre perineo!
CORO: (mirando al cielo)
Grande fue el dolor ¡Oh Dioses!
¡Que picor en el ojete!
PÍNDARO:
No le hagáis caso a mi hermano
que es de la escuela de Homero
que todo quedó muy sano
remojándonos el culo
con un bañito somero
URANIA:
Mas contadnos, ¿cómo es
ese lugar placentero?
¿Tiene lagos y montañas?
¿Tiene bosques y praderas?
¿Tiene casino de juego?
PÍNDARO:
Y a más de eso, buenas vistas,
un bazar para turistas,
frontón, baños y farmacia
¡Y a cuatro estadios de Francia!
Estigia laguna tiene
que no la cruza un Caronte:
viene el agua de la nieve
que recoge tanto monte
DEMÓCRITO:
No existe agua más helada
que a un príapo encendido
cambia en manso corderillo
una simple remojada
CORO:
¡Trabajo hercúleo pues
bañarse en sus aguas es!
URANIA: (Enfadada y dirigiéndose al Coro)
Silencio torpes, ¡Callad!
y dejadle continuar
PÍNDARO:
Por una gran avenida
subiendo empinada cuesta
llegas, si no te haces lío
a la fonda de Belío:
desde allí ves las Argualas
y sus piedras amarillas
DEMÓCRITO:
A más de uno, en esas palas,
le han entrado caguerillas
CORO:
Pues nosotros no pasamos
de la fonda de Belío;
marineros como somos
tenemos miedo al vacío
PÍNDARO
Se ve también el frontón
el casino y los jardines
y la fuentecilla alegre
que bulle entre los jazmines
URANIA:
Y la gente ... ¿Cómo es?
¿como son los naturales
que habitan tales lugares?
PÍNDARO:
Villanos se autoproclaman
y esto lo dicen con honra
y pues en villas habitan
no yerras, si así los nombras
URANIA:
Y ... ¿Son gente respetable
y de alcurnias orgullosas?
¿o de moral algo torpe
y costumbres licenciosas?
CORO: (Mirando a Demócrito con mala intención)
¿EEEEEEEEEEEEEHHHHHH?
PÍNDARO:
Como gente son muy buena,
aunque sean algo raros;
ni dálmatas ni aquileos
y de muy diversos años.
A unos, les gusta pescar,
otros triscan por los montes
los pequeños cazan ranas
y los mayores las comen
cogen fresones, y moras,
arándanos y chordones.
CORO: (Escandalizados, y con las manos en alto)
¡ALTO, ALTO, ALTO, ALTO!
DEMÓCRITO: (Nervioso)
Detén, poeta, tu verbo
que en rima estás peligrosa
quita "chordones" del verso
y dí que cogen ... frambuesas.
PÍNDARO:
Ya quito lo de chordones
y lo cambio por frambuesas
más ... ¡que adustas y que tiesas
vuestras admonestaciones!
URANIA:
Mas que absurdas diversiones
todo el día por los montes
o pescando en la ribera
¿No hay acaso una hamaquita
pa tumbarse en la pradera?
PÍNDARO:
¡Ya lo creo! de alquiler
hechas de naranja lona
con un toldo de capota
y un apoyo pa los piés
CORO:
¡Pues que invención tan genial!
DEMÓCRITO:
Pero allí, entre la carcoma
y los puñeteros niños
si no te sientas con tino
¡Si te descuidas te eslomas!
PÍNDARO:
Podeis ver por lo contado
la belleza de aquel sitio:
Por feo deja al Olimpo;
por aburrido al Parnaso
CORO:
¡Oh Dioses, cuanto regalo!
PÍNDARO:
Y las villas donde habitan,
están muy bien amuebladas
DEMÓCRITO:
Aunque si el céfiro sopla
se quedan todas heladas
PÍNDARO:
Rústicos muebles adornan
Sus amplias habitaciones
DEMÓCRITO:
Y en las paredes, ventanas
que no cierran ni a empujones
PÍNDARO:
Y las cocinas completas,
llenas de comodidades
DEMÓCRITO:
Dos sartenes, tres olletas
y deficientes ajuares
CORO:
¡Oh Dioses, cuanto regalo!
URANIA:
Pues si ese paraíso
es tal como se recrea
por qué puñetas has vuelto
es duda que se plantea
CORO:
¡Por qué puñetas has vuelto!
¡Por qué puñetas has vuelto!
PÍNDARO:
Aunque vivimos contentos
unos años memorables
nos echaron, sin contemplos
unos malditos contables
Mas no seáis impacientes
que a la historia queda un rato
esperadnos, buenas gentes,
que ahora llega el entreacto